miércoles, 17 de junio de 2015

Feria del Libro Madrid 2015

¡Hola a todos! ¿Cómo estáis? Hoy os traemos un post para contaros cómo nos fue en la Feria del Libro. Este año hemos ido no sólo a más casetas que el año pasado, sino también más días. ¡Y lo hemos pasado genial! Estamos deseando con ansias que llegue la Feria del Libro 2016.

Es curioso lo rápido que se pasa cuando disfrutas con algo. Y nosotras lo hemos pasado tan bien, que se nos ha pasado volando.

Pues bien, este año fuimos los días 6 de junio y 13 de junio, aunque este último día, sólo pudo ir una de nosotras. Nos hubiera encantado ir más días, haber acudido a la Happy quedada de Olivia Ardey, a la Blogger Lit Con (aunque coincidimos en fechas, nosotras llegábamos más tarde y, en principio, nos teníamos que ir antes), y muchas cosas más. Pero no pudo ser. ¡Esperamos que el año que viene podamos apuntarnos a las actividades que se organicen! Estaremos encantadas de poder asistir y conocer a mucha gente. 

Y, sin más preámbulos, paso a compartir con vosotros las fotos de los dos días que hemos acudido.

Día 6 de junio.
Fue un día genial, a pesar del calor que hizo, que fue espantoso. 
Nuestra primera parada fue Lena Valenti. Llegamos sobre las 11:30 a la caseta 200-201, donde firmaba Lena Valenti, con la esperanza de que no hubiera mucha cola. Éramos conscientes de que íbamos un poco con la hora justa, pero por suerte, aún no había una cola kilométrica tras la caseta.















 



Allí charlamos con ella y nos firmó nuestros ejemplares de Amos y Mazmorras VI, El diván de Becca y ¿Y tú qué harías sí?

 Después, fuimos corriendo a la caseta 101, a ver a Iria G. Parente y Selene M. Pascual, autoras de Alianzas. Cuentos de la Luna Llena, a quienes les regalamos unas magdalenas.


 De ahí, fuimos a la caseta 345 (nos liamos un poquillo para llegar porque está al principio de la feria) para conocer a María Martínez.


Eran ya las dos de la tarde cuando abandonamos la caseta 345. Se nos había pasado la mañana volando, aunque habíamos visitado pocas casetas. Como las casetas cierran a medio día, decidimos entonces ir a reponer fuerzas. Volvimos sobre nuestros pasos hasta la caseta 200-201, nos sentamos sobre la hierba que hay en la parte de atrás y comimos.

Éran casi las cinco de la tarde cuando decidimos poner rumbo a nuestra siguiente visita: Victoria Vílchez (caseta 90). Nos firmó: Antes de que digas adiós/Dime que bailarás conmigo y compramos ¿Y si de verdad te quiero?



Hacía tanto calor, que, antes de ir a la siguiente caseta que teníamos programada, fuimos a tomarnos algo fresquito: un granizado de limón. Y después, fuimos a conocer a Astrid Gallardo, autora de Las dos vidas de Lucía. 

 Noelia Amarillo fue la siguiente autora a la que visitamos. Yo ya la conocía, de la presentación de Susan Elizabeth Phillips. Estuvimos un rato hablando con ella de todo un poco.

 Justo en la caseta de al lado, firmaba ejemplares de su novela Tadea Lizarbe.
Nosotras nos acercamos para hablar con ella y para que nos firmara el ejemplar que nos había tocado en el sorteo del blog Pero qué locura de libros.

Nuestra última parada fue la caseta 314, en la que firmaba Javier Sierra. Tuvimos que esperar una larga fila de gente, pero tuvimos suerte de estar a la sombra, porque el sol calentaba demasiado. 


















Tras nuestra visita a Javier Sierra, ambas nos marchamos, pues nos quedaba un viajecito considerable hasta nuestras casas.
Fue un día muy divertido. Lo pasamos muy bien charlando con todos los autores a los que vimos; aunque, nos hubiera encantado ir a ver a más, nos fue imposible por el tiempo. A cada caseta llegábamos bastante justas de tiempo.


Criss y Carla


Día 13 de junio.
El sábado siguiente volvimos a la Feria del Libro, aunque sólo una de nosotras pudo hacerlo, así que os relataré como fue mi día, incluyendo una sorpresita para Carla, quien no pudo venir, al final.

Llegué a Sol sobre las 10:30 de la mañana y decidí bajar hasta el Retiro andando, dando un paseo, ya que, por suerte, la temperatura era muchísimo más agradable que el sábado anterior. Cuando llegué al Retiro, la mayoría de las casetas aún no habían abierto, pero yo tenía un objetivo fijo: la caseta 131, mi primera parada de aquel día. Al igual que, el sábado anterior, llevaba un folio apuntadas las firmas a las que acudiría, porque, aunque me hubiera gustado acudir a todas, es casi imposible por cuestión de tiempo.
Al llegar a la caseta 131, Elena Montagud, la autora que firmaba a las 11 de la mañana, ya estaba allí, aunque aún no habían terminado de prepararlo todo. Mientras hacíamos tiempo estuvimos hablando de Ben Barnes, actor que a ambas nos gusta y que ella utiliza de muso y que yo tuve la suerte de conocer en la Premiere de Dorian Grey, hace ya cinco años. 




 Desde ahí, me fui a la caseta 145. Megan Maxwell firmaría allí a as 12 de la mañana. Eran las 11:15 y ya se había formado fila, de modo que habían tenido que poner una valla. Tras una espera un poco larga (¡menos mal que no hacía mucho calor!), Megan llegó y comenzó a firmar ejemplares. El día 6, Carla y yo nos habíamos quedado con las ganas de que nos firmara nuestros ejemplares, así que ese día me llevé no sólo mi ejemplar de Olvidé olvidarte, sino también el suyo de Te esperaré toda mi vida.






De la 145 a la 257 a ver a Patricia Geller. La verdad es que me lo había organizado bastante bien y fui siguiendo un orden, no dándome el palizón de ir de una punta a otra en cuestión de minutos como el día anterior.


 Con Patricia estuve también un buen rato hablando y, después, me fui hacia la 97. Eran más o menos las 12:30, hora en la que empezaba la firma de Javier Ruescas, pero cuando llegué y vi la larga fila que había (más o menos, unas cuatro o cinco casetas) decidí dejarlo para otra ocasión. Empezaba a hacer bastante calor, así que me fui hacia el principio de la Feria y me senté un rato, bebí agua y después, me fui a la caseta de Versátil (la 348) para conocer a Silvia C. Carpallo, autora de Decirte adiós con un te quiero.

Tras visitar la caseta de Versátil, desanduve mis pasos hasta la caseta 200 (sí, aquí hice algo parecido a lo del sábado anterior, pero ya era la última caseta que iba a visitar por la mañana). Allí estaba Nieves Hidalgo, quien me recomendó una de sus novelas: Lo que dure la eternidad (en breve tendréis la reseña).
 Por la tarde, tras comer y pasar un poco de frío (sí, sí frío. Se levantó bastante airecito), fui a conocer a Paloma Pérez. Carla ya la había conocido el día de la presentación de su novela: Tu sonrisa mueve mi mundo, pero yo, por determinadas circunstancias, no pude ir, así que no podía desaprovechar esa oportunidad. A las 17 en punto estaba en la caseta en la que firmaba.


Aquella tarde, tenía programadas una firma a las 17 (la de Paloma) y el resto a las 19, pero al ir caminando tranquilamente por la Feria, observando las casetas, me di cuenta de que Javier Ruescas volvía a firmar a las 18, así que, sin pensármelo dos veces, me puse en la fila que ya se estaba empezando a formar. 


Teresa Carmeselle, autora de Quimera, fue mi siguiente firma. El libro ya lo tenía, pero aún no me lo he leído, así que le prometí que en cuanto lo leyera, le escribiría para decirle qué me había parecido.

Una de mis últimas visitas fue Isabel Keats, a quien, igual que me pasó con Noelia Amarillo, conocía de la presentación de Los hombres son mi debilidad de Susan Elizabeth Phillips. Además, uno de sus libros me había tocado en el sorteo de Be Romantic Addict: Cuéntaselo a otra. 
Estuvimos bastante rato charlando sobre el libro, del que pronto tendréis la reseña, y de la vida en general. 


 Mi agenda de firmas estaba llegando a su fin. Ya sólo me quedaba una aquel día: Christian Gálvez, a quien dejé para el final porque una de mis tías venía a hacerme compañía por la tarde y quería conocerlo. Pasamos un rato muy divertido con él, charlando sobre mi nombre (y el buen gusto, según él, que habían tenido mis padres al escogerlo. Aquello dio lugar a un rato de bromas y diversión).


Él fue el encargado de hacer la foto.










Y aquí la sorpresa final...
Como Carla es muy fan de Christian Gálvez y ella no había podido venir, le pedí algo. Os dejo el vídeo (en el que también se menciona a mi madre). 
video
 Y hasta aquí todo. Ha sido una Feria muy corta o, al menos, a mí me lo ha parecido porque cuando algo se disfruta pasa volando. Y eso es lo que nos ha pasado a nosotras.
¡Hasta la próxima feria!

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